23 de noviembre de 2018

The Grand Embassy

{English below}

¿Quién había dicho que iba a volver a escribir? Ejem. Perdón. 
¡He vuelto!

Después de unos meses de parón bloguero, en los que he tenido tiempo de presentar proyectos universitarios (desde hace dos meses, soy oficialmente comunicadora audiovisual, ¡y orgullosa de ello!), retomar mi faceta artística (me he manchado hasta las cejas pintando a óleo, pero ha valido la pena), y completar el inktober exitosamente, he vuelto por estos lares. Mi vida sigue siendo un cúmulo de materias que estudiar, trabajos que entregar y búsqueda activa de empleo, pero me lo estoy tomando con bastante filosofía... (¡já!)

La semana pasada, nos embarcamos en unas minivacaciones a la capital, con intención de asistir al evento organizado por Amor Barroco, The Grand Embassy. Era el primer gran evento lolita al que asistía en un tiempo, y tenía muchísimas ganas de volver a ver a personitas maravillosas de las que desgraciadamente me separan bastantes kilómetros. Además, como íbamos con un par de días de antelación, tuvimos tiempo de hacer otras cosas, como ir a ver La llamada o empaparnos de cultura a golpe de exposición.

Si Merkades e Issis se caracterizan por algo, es por su gusto y buen hacer (además de ser bellísimas por dentro y por fuera, eso por descontado), y es algo que quedó de manifiesto en el evento. La organización y horarios fueron muy acertados, si lo comparamos con otros eventos similares, primando el pasar un rato todos juntos, charlando y conociéndonos, por encima de una hora extra de compras. La elección del lugar, el hotel Tryp Atocha, fue fantástica; es un edificio precioso, un entorno muy inspirador. Y qué decir del catering, ¡no esperaba menos de unas auténticas Fanegas
Además de la temática, que giró en torno a la Gran Embajada de Pedro I -un tema que se salía de lo habitual, punto a su favor-, lo más destacado del evento fue la presencia de marcas indie, apostando por creadores originales y con gran presencia de artistas rusos.
Coords: a la izquierda, para The Grand Embassy; a la derecha, para The Dark Embassy.
Iba bastante sencilla en ambos eventos, pero me sentí cómoda durante todo el día.
Pude aportar mi granito de arena como voluntaria en el evento, y me divertí muchísimo. Quizás no pude hablar tanto como quisiera con todo el mundo, o hacerme todas las fotos que hubiera querido, pero me llenó de energía compartir el día con gente bonita.

Por la noche, la fiesta continuó en The Dark Embassy, un evento con un carácter totalmente distinto pero igualmente divertido. Además, ¡me llevé el mejor premio de la rifa nocturna! Y con mejor premio, por supuesto, me refiero a Fusta-chan, que ocupa un lugar de honor en mi habitación.

El resto del viaje lo disfruté tanto o más que el evento; a fin de cuentas, en algo me parezco al hobbit promedio, y es que ya se sabe que estando entre amigos y teniendo buena comida, nada puede salir mal.

En cuanto a las compras, no tengo un haul impresionante, pero pude adquirir algunas cositas que llevaban un tiempo en mi lista. Un maravilloso broche de Taxidermy Her Bones, unos pololos de Li Paro, algunos accesorios de Violet Fane, y los obsequios del evento, incluyendo el precioso colgante que Mademoiselle Boutique preparó para todo el equipo de voluntarios. ¡Muchas gracias!


En resumen, ha sido un fin de semana de 10. Amor Barroco sabe lo que hace, y solo puedo agradecer que se hayan animado a dar este salto... y esperar que este sea solo el primero de una larga lista de eventos. 


So... uhhh... I think I promised to write posts more often. Maybe. That was four months ago. But I'm back!
During this hiatus, I have had time to achieve many goals, such as getting my degree certificate (at last!), completing Inktober or rediscovering painting. My life is still a messy mix of college projects, art and job searching, but anyways, I'm trying to learn how to be happy...

Last week my boyfriend and I sailed to Madrid, as I had planned to attend Amor Barroco's first event, The Grand Embassy. It was going to be the first lolita event I could go to after a looong time, so I was excited and nervous. Plus, I was looking forward to meeting some of my dearest friends.
As we decided to spend some more days visiting Madrid, we booked some tickets to see La llamada, and of course we visited some of the great exhibitions the city museums offered.

About the event, Merkades and Issis had everything well planed and exquisitely organized. From the place (Tryp Atocha, a dreamy and elegant hotel) to the theme and inspiration of the event, everything was great! I would like to highlight the schedule, which allowed and encouraged everyone to talk and meet each other, instead of focusing solely on shopping during hours. I couldn't forget to praise the menu choices, a buffet-type service that included many vegetarian/vegan options and a delicious arrange of beverages.
 

I volunteered for a few hours during the daytime event, so even if I wasn't able to talk with everybody as much as I would have wanted, or to take as many photos as desired, I had a great time helping the wonderful staff.
Nighttime event, The Dark Embassy, was as good as one could imagine, despite some little inconveniences with the room capacity. I won the greatest prize of the night: a sturdy, black, Amor Barroco-approved whip! How great is that?

Apart from the event itself, I had a wonderful time in Madrid; after all, I'm much like a hobbit, and having good friends and good food is fairly enough for me.

The haul is not stunning, neither has major pieces, but I was able to buy some little trinkets I had been looking for! A tooth brooch from Taxidermy Her Bones, a pair of Li Paro black bloomers, some accesories from Violet Fane... not to forget the goodies from the tote bag, and the cutest matryoshka pendant from Mademoiselle Boutique, a gift that was given to everyone who volunteered.


In summary, I enjoyed this weekend a lot, and meeting my friends was the best part. I'm already looking forward the next event that Amor Barroco may host, which I hope would happen soon!