About

Nombre: Marina
Edad: 22
Localización: En medio de la bella Extremadura
Estudio: Comunicación Audiovisual

Tu estilo Lolita: Creo que es una mezcla de varios estilos, inspirada por la naturaleza y los complementos vintage, con un poquito de 50s y muchas, muchas flores. ¿Classic, Country, Sweet? Ni yo misma lo sé.

Tus aficiones: Demasiadas para considerarlo sano.
Me encantan las artes plásticas, aunque sólo practico la pintura/dibujo/ilustración, tanto digital como tradicional (nunca me he visto capaz de esculpir algo decente, si bien he trabajado la madera en clase). Adoro la fotografía; nunca es un mal momento para sacar la cámara a pasear. La cocina es otra de mis debilidades, ¡andar entre fogones siempre es un placer! Y coser, aunque aún estoy aprendiendo, es otra de las cosas que más me gustan.
Lectora empedernida, escritora en ocasiones y cinéfila como no hay otra.
Soy aficionada al senderismo; sin embargo, no lo practico tanto como me gustaría.

Tu lugar favorito: De momento, Irlanda. El campo allí tiene algo especial que no he podido encontrar en ningún otro lugar (aunque Las Hurdes se le acerca mucho). Aunque me encantan los parajes naturales, adoro las grandes ciudades y su continuo ir y venir de gente. Prefiero el zumbido de la multitud madrileña a los gritos aislados de los niños que se juntan bajo mi ventana.

Me gusta: El lolita, los animales, los vestidos, el té, la cocina vegetariana, escribir cartas, no tener nada que hacer y poder relajarme, investigar, la filosofía, las ciencias, el arte, el teatro, los dulces, salir a pasear, la jardinería, ...

Si te tuvieras que describir: Me considero una persona tolerante y amable, aunque algo tímida al principio, sobre todo en persona. Escribiendo me desenvuelvo mejor. Tengo bastante claros mis pensamientos/sentimientos sobre el devenir del ser humano y sus relaciones sociales, pero no las muestro abiertamente a no ser que sea necesario.
Soy una patosa, de eso no hay duda. Si hay una piedra en el camino, allí estarán mis pies para tropezar con ella. A veces me cuesta más levantarme y seguir andando, pero siempre lo consigo, porque, ¿sabéis? a cabezona no me gana nadie.