17 de abril de 2015

Zaragoza, que bonica eres ~

Cuando surgió la idea de vernos en Zaragoza, me hizo mucha ilusión, no os voy a mentir. Por fin, después de mucho tiempo, iba a poder abrazar a algunas personas que no había tenido la oportunidad de conocer más allá de las redes sociales, e iba a reencontrarme con amigos que no veía desde hacía meses. Si a este batido emocional le sumamos un fin de semana de turismo en una ciudad casi desconocida para mí, bueno... ya os imagináis los nervios de la semana anterior al viaje.
Conseguí cerrar la maleta, llena de ropa lolita, prendas de abrigo (que al final no utilizamos) y regalitos varios para el personal, y puse mi despertador en hora para no perder el bus.
Una de las metas del viaje era estrenar el Gingham de Baby, no nos engañemos.
Mi trayecto de ida fue bastante accidentado: iba resfriada, el conductor decidió que perderse y tenernos una hora dando vueltas era una idea genial, y quienes habían llegado ya a la estación estaban esperándome (¡no podré terminar de disculparme nunca, qué apuro!) Por suerte, llegué, y nos fuimos a celebrarlo con una ración de bravas (la primera, ya vendrían más), antes de recoger a la siguiente tanda y zamparnos una cena casera que pasará a los anales de la historia.
Patatas bravas #LiWUnitedZgz
Para la próxima, gastrotour lolita, ¡hay que descubrir las mejores bravas del país!
El sábado por la mañana, aprovechando que habíamos dormido bien y aún estábamos frescos y lozanos, fuimos a hacernos unas fotos al Parque Grande (no os miento, lo dice un cartel. "Parque Grande Jose Antonio Labordeta"), un sitio precioso.
Parque Grande Jose Antonio Labordeta, Zaragoza   Parque Grande Jose Antonio Labordeta, Zaragoza
#LiWUnitedZgz, Parque Grande Jose Antonio Labordeta, Zaragoza
Después de comer, nos pusimos de nuevo en marcha, esta vez para visitar la Basílica del Pilar. ¿Sabéis esa sensación de volverte muy, muy pequeñito cuando ves un lugar tan grande y espléndido? Volvió a pasarme allí. 
No tengo fotos del interior de la Basílica, ya que no se permitía el uso de cámaras y, además, la marea humana no me hubiera permitido captar la riqueza de detalles y rincones. En lugar de eso, os dejo con una fotografía del atardecer, visto desde el Puente de Piedra.
Basílica del Pilar vista desde el Puente de Piedra, Zaragoza
El Puente de Piedra es un sitio maravilloso para sacar fotos así.
El sábado terminó con otra cena de aúpa, esta vez en uno de mis sitios favoritos, la cadena de restaurantes Tommy Mel's, y la posterior (y no infructuosa, pero casi) búsqueda de un bar de copas.

El domingo era día de despedidas, así que nos centramos en pasarlo bien, comer bravas (repito, han sido la clave en este viaje) y secarnos las lagrimitas. Y es que vivimos cada uno en una punta de España, oye. No obstante, algunos tuvimos tiempo de ir a cenar y desbarrar un poco callejeando de noche por la ciudad.
Como yo me había deshecho de responsabilidades y tenía todo el lunes libre, Anshin accedió a soportarme un día más, y nos fuimos a visitar el Palacio de la Aljaferia. Me ilusionó mucho poder ver la exposición temporal "Fernando II de Aragón", que os recomiendo visitar si tenéis oportunidad, ya que incluye piezas de distintos museos y fondos históricos, lo que le da aún más valor.

De este viaje me traigo de vuelta muchos buenos recuerdos, un montón de fotografías para enmarcar y las ganas de volver a vernos pronto. Este fin de semana me ha permitido conocer mejor a un montón de personas increíbles ♥ ¿Y sabéis qué? Aún tengo más gente increíble por conocer, así que no voy a parar hasta poder verlos.

Agradecimientos a Kude por algunas de estas fotos, ¿qué haríamos sin él? :)

3 comentarios :

  1. Sin palabras ♥♥♥

    Les quiero mucho a todas, que lo sepan :3

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  2. Parece que te lo pasaste genial y Zaragoza tiene pinta de ser preciosa *^*

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  3. Aysss que bonito todo, que sitio más maravilloso. Algún día tendré que escaparme para conocerlo.
    Me alegro mucho de que lo pasarais tan bien ^^

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