15 de abril de 2015

El Ministerio del Tiempo

El Ministerio del Tiempo MdT TVE Televisión Española
Cuando comencé a ver las promos de El Ministerio del Tiempo, me pareció que igual aquello de adaptar Doctor Who a la española no funcionaba, y no me llamó la atención demasiado.
Nunca me he alegrado tantísimo de estar equivocada.
El primer lunes que se emitió, le dimos una oportunidad en casa, a ver de qué iba aquello, si los guionistas de Isabel y Víctor Ros (que ya nos había encantado) nos sorprendían. ¡Y vaya que si nos sorprendieron!

La historia arranca con Julián, el protagonista, un enfermero del SAMUR al que fichan como agente del Ministerio. Julián que pasará a formar parte de una patrulla joven y prometedora, compartiendo escena con Amelia Folch, la primera universitaria de España, y Alonso de Entrerríos, soldado de los Tercios de Flandes. Dichas patrullas son clave, ya que la misión principal del Ministerio es impedir que el pasado cambie, asegurando un desarrollo normal del futuro.
Pero ¿qué hace especial a esta serie? ¿Por qué todo el mundo habla de una renovación de la ficción española?

En primer lugar, es una apuesta arriesgada, que se sale de lo familiar, de los líos de comunidad de vecinos y los misterios de sobremesa. Le da una vuelta a la ficción histórica, que los hermanos Olivares ya abordaron en Isabel o Víctor Ros, parte de la programación de TVE en un pasado no muy lejano. Si la televisión pública quiere volver a liderar, tiene que arriesgar, y no sé si se merecía una serie así, pero ha demostrado que, de momento, la sigue mereciendo.

Los personajes son uno de los pilares de la serie. ¿Qué sería del Ministerio sin Alonso de Entrerríos y sus piques, sin Amelia y su carita al descubrir todos los avances del siglo XXI (aunque se le pasa rápido), o Julián y sus chascarrillos (¿Servicio de habitaciones?). A lo largo de los capítulos, he tenido el placer de conocer a muchos grandes de la cultura española, con los que me he emocionado, he sufrido y me he reído a carcajadas. Puede que la interpretación no sea perfecta (y hay momentos en los que se nota), pero partimos de un guión sorprendentemente bueno.

Y es que ése es otro de los puntos que me han enganchado: la cultura. La documentación para cada uno de los episodios, Los archivos del Ministerio, en los que se nos dan más detalles del periodo en el que se sitúa cada capítulo, en el que nos ayudan a ver qué hay detrás de la serie. La cultura española, con sus más y sus menos, con sus malos momentos. Igual hay partes que se ensalzan un poco, pero me parece que los momentos problemáticos tuvieron una resolución excelente, muy correcta pero no aburrida.

El movimiento fan. Seamos claros: por mucho prime time que se use para lanzar una serie, si el público no responde, no hay serie. Y el público ha cumplido. Guiados por un community manager simpático y respondón, los fans se han sentido arropados. Las cuentas de personajes (tipo RP) no han tardado en aparecer, y quien diga que no le ha sacado una sonrisa ver a todos esos funcionarios usando Twitter (fuera de las horas de trabajo, claro está!), miente. Se ha promocionado durante toda la temporada a los artistas que han creado obras en distintas disciplinas, así como a los fans más destacados; de hecho, el último programa de La puerta del tiempo incluye la entrega de los premios Ministéricos en distintas categorías. Bravo, TVE.

Y ahora, con una segunda temporada en el horizonte, todo parece más difícil, porque los puntos sin resolver se mezclan con las teorías de los fans. Sólo nos queda esperar.
Aún tengo un nudo en la garganta con el último capítulo. Ha sido muy especial, ya que he crecido con referencias de muchos de los personajes que aparecen. Lorca siempre ha tenido un huequito ahí dentro, y esta escena es una de las mejores.
El Ministerio del Tiempo MdT capítulo 08 Julián y Lorca
No puedo resistirme a ponerlo con subtítulos. Me emociona ver subtítulos.
Ojalá Ministéricos por todo el mundo.
“-Tú también te vas, ¿verdad?
-¿Por qué lo dices?
-Porque tienes carita de adiós.”

1 comentario :

  1. Me quedé llorando como una boba en el último episodio...

    Me encanta lo bien caracterizados que están los personajes históricos. Antes de que digan quiénes son ya sospechas. Muy parecidos en acento, aspecto y estética. ♥

    Jo, los voy a echar de menos. Pa qué me enganchas a series, que luego sufro :P

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