17 de noviembre de 2013

Libros y remiendos

Con esto del frío, hasta los blogs se congelan, ¡y si no que se lo digan al mío! He estado retrasando el escribir entradas con las mil y una excusas que tenía: trabajos, bajones, resfriados... pero tenía que llegar el momento de actualizar, ¿verdad?

Últimamente no he comprado ni una sola prenda de ropa lolita (no acabo de encontrar nada que me convenza, y si me convence, está fuera de mis posibilidades), pero no quiere decir que no haya gastado... ¡es más, he comprado un montón de cosas!
Para empezar, mi padre encargó el libro In Vogue para mí. Me moría de ganas de tenerlo en mis manos, ¡es maravilloso! Es gigantesco, tiene un montón de imágenes y sí, está en inglés, pero eso lo hace aún mejor, porque puedo practicar el idioma mientras lo voy leyendo.
Por otro lado, me entró el antojo de pasar por el Cash acompañando a unos compañeros de clase, y una vez allí (cómo no) fui derechita a los estantes de los libros. Entre decenas de bestseller romántico-erótico-mediocres y libros de colecciones del periódico, encontré dos joyitas: Papaíto Piernas Largas y El quinto elemento. Huelen a viejo (intento imaginar dónde narices estaba uno de ellos, que tiene un tufillo a cripta de agárrate...) y están un poco rotos, pero me alegro mucho de tenerlos en casa.
El tomo de Sailor Moon lo he comprado en La Biblioteca de Minas Dagor, ¡por fin un manga con el que voy al día (aunque sea en la reedición, jeje)!

Frankie Stein Monster High doll Mattel
Por si no fuera suficiente con los libros, descubrí que el gusanillo de las muñecas me estaba picando desde hacía tiempo. Busqué y busqué algo que me gustase, concretamente un par de modelos de Lagoona Blue (Monster High), pero tener que pagar más de 200 euros por un producto con una calidad que, seamos sinceros, no es muy boyante, no me atraía lo más mínimo*. La siguiente en mi lista de favoritos era la Frankie Stein de la primera generación, mucho más fácil de conseguir, así que ni corta ni perezosa, salí de clase y me fui al Toys R' Us a por ella. A decir verdad, estuve dudando hasta el último momento entre dos modelos, y desordené toda la estantería buscando una que tuviera las facciones perfectas y cada cosa en su sitio... Al final me decidí por la que iba buscando.
La peque ya está en casa, he conseguido arreglar una de las articulaciones, que estaba demasiado floja (problema frecuente con estas muñecas, según veo) y le he cortado los pelitos sueltos que quedaban demasiado largos, pero como me daba pena que sólo tuviera un conjunto de ropa, lo siguiente fue comprar una pieza de tela estampada. Casi estoy terminando un vestidito con adornos para el pelo a conjunto, espero poder enseñarlo pronto por aquí ~

Esta semana ha terminado de mezclárseme todo: trabajos que no salen al final, otros que nos toca hacer en el momento menos oportuno, nuestro canario que está malito de una pata (por suerte mi abuelo me ha dado ya un bote con pomada para poder curársela) y un laaargo etcétera, ¡pero no pasa nada! Toca respirar hondo, disfrutar de lo que podamos y echarle paciencia al asunto.

*Despotriqué contra Ebay durante un rato cuando me ganaron una subasta a un precio fantástico en el último segundo, ¡casi lo consigo!

3 comentarios :

  1. Las muñecas son un vicio ^^', yo me tengo que controlar para no comprármelas todas XDD.

    Espero que tu canario se mejore pronto y que cuando acabes el vestido nos pongas una fotillos por aquí para ver como queda :D

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  2. ¡Anda que te puedes quejar!
    Entretenida estás un rato.
    Besitos hija.

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  3. Esas muñequitas me encantan! Pero siento que de querer una querría toda la colección y ahi si sería un gastadero de dinero impresionante

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