24 de marzo de 2013

Personas de té, personas de café


De todos es sabido que hay personas que prefieren el té al café, así como ocurre lo contrario sin que a nadie resulte extraño. Y viniendo a desempeñar estas dos delicias líquidas la misma función, no podía ser de otra forma que ambos grupos no tuvieran diferencias, dándose incluso casos de personas que consumen estos productos por igual.
Pero he aquí que yo, en mis años universitarios, he descubierto la utilidad social del café, que no ha hecho sino sustituir al cigarro (sin desmerecer a aquellos que desafían al frío invernal para charlar en la puerta compartiendo humo y pitillos) en las charlas y coloquios que se establecen durante el cambio de clases. ¡Yo, persona de té, tomando café como los demás! ¡Incluso café de máquina, con su repulsiva leche en polvo!

Es por el poder del café. Sensual, divertido, capaz de mantenerte despierto. Es ese aroma que desprende desde la taza, sobre todo si está bien hecho [...]

Los amantes del té somos unos incomprendidos en las cafeterías universitarias. A lo sumo, te dirán que tienen bolsitas de infusiones. Manzanilla, tila (imprescindible en época de exámenes), poleo-menta y... té. Y búscate la vida, ojo, que no te van a ofrecer una delicada mezcla de té blanco con fruta y flores, no... ¡Splash! ¡Bolsita va! Y la bolsa cae al vaso de agua, como un ahogado en un estanque. Imagínate la cara que se me queda en esos momentos: no sé si rechazar lo que me han servido o sonreír, a riesgo de que mi mueca de desesperación asuste al buen camarero.

¿Por dónde iba? Ah, sí, el café... Si buscar un buen té era un suplicio, buscar una cafetería que haga honor a su nombre es peor que pretender encontrar el santo Grial. ¡Cuántos cafés malos habré tragado, qué de cafeterías me habré pateado para no volver! ¿Francia? ¡La peor con diferencia!

Al final, una acaba haciéndose un mapa mental de las zonas que frecuenta, tachando con rotulador negro los sitios a los que no volverá, y rodeando con corazones los locales en los que puede sentarse, relajarse y disfrutar de una bebida.

8 comentarios :

  1. ¿Para cuándo la continuación? Me ha encantado ese pequeño relato que has escrito, quizás porque es cierto como la vida misma... Yo he pasado por lo mismo desde que entre a la Univiersidad ¡y se suponía que no me gustaba el café!

    Como siempre, una entrada encantadora :3 ¡Nos leemos! ^^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Poco a poco quiero volver a escribir cositas, aunque sean tonterías... ¡es una actividad de lo más entretenida!
      <3

      Eliminar
  2. Yo solamente bebo té (y con soja xD) desde hace años porque el café me sienta muy mal y la leche peor aún. Además soy de tomarlo en mug, largo e intenso.

    En las cafeterías "normales" te dan un té negro random de bolsita de perico de los palotes y ya está... en otras, te ofrecen una "amplia gama" pero a precios extra abusivos ¡Como si los que tomásemos té fuésemos hiper snobs o caprichosos de la vida! Me enfadan mucho estas cosas (quizás haga una entrada en mi blog sobre esto)

    Oye, que las bolsitas no hay que menospreciarlas ^^ son un tesoro para llevarlas "portátil" por ahí. Hay marcas con una calidad exscelente que nada tiene que envidiar a las sobrevaloradas hojas. Pero claro, ahi volvemos al tema de las cafeterías... que son, como tu dices "ahogadas en un estanque" D-: con su horrible presentación y su horrible sabor.

    ALCEMOS UN BRAZO A FAVOR DEL TÉ E INFUSIONES DECENTES!!! :-D Me ha encantado la entrada ^^ besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡No, no, si yo no menosprecio las bolsitas, menosprecio las bolsitas baratejas que no saben a nada! xD Yo misma tengo en casa varios tipos de infusión envasada que son una delicia...
      Total, que como en casa en ningún sitio ;)

      Eliminar
  3. Cómo te comprendo! yo al final me he convertido en persona que toma las dos cosas! porque encontrar fuera de casa un lugar que te sirva un buen té acaba siendo casi misión imposible... asi que siempre optó por un café. Eso si, en casa que no falte nunca té para arrancar por las mañanas :)

    ResponderEliminar
  4. Yo siempre seré únicamente de te, he probado el café varias veces pero es imposible para mi, ni me acostumbro ni me gusta nada >__< y con azúcar peor! no me gusta ponerle azúcar al te y en el café igual, no me soluciona nada! yo ya tengo fichadas las cafeterías que tienen buenos tes, y allí voy y si no nada... en fin que vaya parrafada me estoy montando jajaja

    besos!

    Rococo Berry

    ResponderEliminar
  5. Me ha encantado, simplemente me ha encantado xD conocía tu blog pero nunca me había parado a leerlo (¡¡lo siento mucho!!) y he estado leyendo desde la última entrada a esta, que me ha enamorado.

    En mi caso soy una persona de buenos tés y obsesionada de los cafés (por malo que sea n_nU y por contra exigente en cuanto a tés)

    ResponderEliminar